Un edredón es una pieza de ropa de cama gruesa que se utiliza para mantenernos calientes durante las noches frías de invierno. Aunque son útiles y cómodos, los edredones pueden ser difíciles de almacenar debido a su tamaño y volumen. En este artículo, aprenderás cómo doblar un edredón para que ocupe poco espacio y puedas almacenarlo de manera efectiva en cualquier lugar.
Antes de empezar, es importante que sepas que la técnica de plegado que se va a describir aquí es aplicable para edredones de todo tipo y tamaño, desde los más pequeños hasta los más grandes y pesados.
Pasos para guardar un edredón y que ocupe poco espacio
Paso 1: Limpia y seca el edredón
Antes de doblar el edredón, es importante que lo limpies y lo seques adecuadamente. Asegúrate de seguir las instrucciones de cuidado del fabricante, ya que algunos edredones pueden requerir un cuidado especial.
Paso 2: Extiende el edredón en una superficie plana
Extiende el edredón en una superficie plana, como una cama o un suelo. Asegúrate de que el edredón esté bien alisado y que no haya arrugas ni pliegues.
Paso 3: Dóblalo por la mitad
Dobla el edredón por la mitad a lo largo, uniendo las esquinas opuestas. Asegúrate de que las esquinas estén bien alineadas y que el edredón quede perfectamente doblado por la mitad.
Paso 4: Dóblalo de nuevo por la mitad
Dobla el edredón de nuevo por la mitad, esta vez en sentido perpendicular a la primera vez que lo doblaste. Deberías tener ahora un edredón doblado en cuartos, con las esquinas opuestas unidas.
Paso 5: Enrolla el edredón
Enrolla el edredón desde uno de los extremos más largos hasta el otro. Asegúrate de enrollarlo bien ajustado y sin que se formen arrugas o bultos. Al final, deberías tener un rollo compacto que ocupe menos espacio que el edredón desplegado.
Paso 6: Almacenamiento
Ahora que has doblado el edredón correctamente, es hora de almacenarlo. Si tienes poco espacio, puedes guardarlo enrollado en una bolsa de almacenamiento al vacío. Si tienes un espacio de almacenamiento amplio, puedes colocarlo en un estante o en un cajón de la cómoda.
Consejos adicionales
Si tienes varios edredones que quieres almacenar, es recomendable etiquetarlos o identificarlos de alguna manera para que puedas encontrarlos fácilmente cuando los necesites. Por ejemplo, puedes añadir una etiqueta edredon ajustable cama 90 o edredones cama 135. También puedes usar fundas de edredón para almacenarlos de manera más organizada y protegerlos de la suciedad y el polvo.
Otro consejo útil es doblar los edredones justo después de lavarlos y secarlos, cuando aún están tibios. Esto facilitará la tarea de doblarlos y evitará que se formen arrugas difíciles de quitar.
En conclusión, doblar un edredón para que ocupe poco espacio es más fácil de lo que parece. Siguiendo estos simples pasos, podrás almacenar tus edredones de manera eficiente y mantener tu espacio ordenado y libre de desorden.
Además de seguir estos pasos, hay otros consejos y trucos que pueden ayudarte a doblar tus edredones de manera más efectiva. Aquí te dejamos algunos de ellos:
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Utiliza una tabla de doblado
Si tienes problemas para doblar tus edredones correctamente, puedes utilizar una tabla de doblado. Estas tablas están diseñadas para ayudarte a doblar la ropa de cama y otros artículos de manera uniforme y rápida.
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Usa clips para mantener el edredón en su lugar
Si tienes problemas para mantener el edredón en su lugar mientras lo estás doblando, puedes utilizar clips para mantenerlo en su sitio. Los clips de ropa son una buena opción para esto, ya que son fáciles de conseguir y no dañan la tela del edredón.
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Evita doblar los edredones demasiado apretados
Aunque es importante enrollar los edredones de manera ajustada, es importante no doblarlos demasiado apretados. Si los doblas demasiado apretados, puede que los rellenos del edredón se compriman y que no te proporcionen el aislamiento que necesitas.
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Usa un aspirador de mano para eliminar el aire
Antes de guardar el edredón, es recomendable eliminar todo el aire posible. Esto ayudará a mantener el edredón fresco y libre de humedad. Puedes utilizar un aspirador de mano para eliminar el aire de la bolsa de almacenamiento al vacío o del rollo.
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Almacena los edredones en un lugar seco
Por último, es importante almacenar los edredones en un lugar seco y bien ventilado. Si los guardas en un lugar húmedo o con poca ventilación, puede que se formen moho o malos olores. Además, evita guardarlos en lugares con mucho calor o expuestos a la luz solar directa, ya que pueden decolorarse o dañarse.
Siguiendo estos consejos y trucos, podrás doblar tus edredones de manera efectiva y almacenarlos de manera ordenada y eficiente. Recuerda que es importante seguir las instrucciones de cuidado del fabricante para mantener tus edredones en buen estado y asegurarte de que te proporcionen el aislamiento que necesitas durante las noches frías de invierno.